
Autoridades brasileñas informaron que empresas de Brasil están cerca de cerrar un acuerdo para trabajar sobre hasta 800.000 hectáreas de tierras agrícolas en Angola, dentro de un esquema de cooperación enfocado en producción e inversión. La firma se espera próximamente, mientras las partes continúan definiendo aspectos comerciales y financieros del proyecto.
La iniciativa plantea utilizar tecnología, conocimiento productivo y experiencia desarrollada por Brasil para adaptarlos a las condiciones del territorio angoleño. El objetivo es ampliar la capacidad de producción local del país africano y reducir parte de su dependencia de los alimentos importados.
Las tierras destinadas al proyecto habían sido identificadas durante el año pasado para que compañías brasileñas pudieran estudiarlas y avanzar posteriormente con actividades productivas.
Uno de los puntos pendientes es la estructura financiera.
El Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social de Brasil, BNDES, conoce las conversaciones, pero indicó que los acuerdos comerciales deben quedar definidos antes de avanzar con el financiamiento.

La cuestión financiera había generado tensión semanas atrás, cuando autoridades angoleñas señalaron que podrían buscar otros socios internacionales si los prestamistas brasileños no asumían compromisos concretos para respaldar los proyectos agrícolas.
El desarrollo agrícola forma parte de una estrategia de Angola para diversificar una economía fuertemente vinculada al petróleo y aumentar su capacidad interna para producir alimentos.
El país abrió anteriormente grandes extensiones de tierras a inversionistas extranjeros y viene buscando capital, tecnología y operadores internacionales para ampliar su frontera productiva.
Angola también mantiene acuerdos con compañías chinas. Entre ellos aparece un proyecto para desarrollar 100.000 hectáreas de soja y maíz, además de otro destinado al cultivo de 30.000 hectáreas de cereales.
La negociación con empresas brasileñas ampliaría esa estrategia mediante un proyecto de una escala considerablemente mayor, con un techo de 800.000 hectáreas sujeto al cierre de los acuerdos correspondientes.