
Ecuador busca ampliar la llegada de inversiones chinas hacia energía, minería e infraestructura, al mismo tiempo que sostiene una estrecha cooperación con Estados Unidos en materia de seguridad y operaciones contra los cárteles del narcotráfico.
Durante una visita oficial a Pekín, el Gobierno ecuatoriano planteó que el flujo de capital procedente de China continúe hacia sectores considerados estratégicos para su economía.
La agenda incluyó acuerdos para ampliar proyectos de energías limpias, utilizar inteligencia artificial china en pronósticos climáticos y profundizar el libre comercio.
El acercamiento económico se produce mientras empresas del país asiático aumentan su presencia en activos mineros ecuatorianos y crece el consumo local de vehículos eléctricos fabricados en China.
En paralelo a las conversaciones económicas con China, Ecuador continúa trabajando con Estados Unidos en el frente militar. Horas después de los encuentros en Pekín, el Comando Sur estadounidense mantuvo conversaciones con el Ministerio de Defensa ecuatoriano sobre acciones conjuntas contra organizaciones vinculadas al narcotráfico.
Estados Unidos también manifestó interés en participar en el desarrollo de las industrias petrolera y minera del país. Entre los activos mencionados aparece el campo petrolero Sacha dentro de las conversaciones comerciales entre ambas partes.

Las compañías chinas vienen adquiriendo proyectos mineros que anteriormente estaban vinculados a firmas occidentales, ampliando su presencia en un sector que Ecuador busca desarrollar para captar capital extranjero.
El país, además, mantiene una deuda de USD 7.100 millones con el Fondo Monetario Internacional, lo que lo coloca entre los mayores prestatarios del organismo y aumenta la importancia de conseguir nuevas fuentes de financiamiento e inversión.
La relación comercial entre Ecuador y China incluye diferencias que todavía deben resolverse. China ha suspendido de manera intermitente envíos de camarón ecuatoriano, producto del cual es el principal comprador.
Ecuador busca además abrir espacio para exportaciones de aguacates, arándanos y productos avícolas, mientras reclama plazos más definidos para avanzar en la relación bilateral.
El escenario deja a Ecuador con vínculos simultáneos con las dos principales potencias. China concentra buena parte del interés en inversiones, comercio y proyectos mineros, mientras Estados Unidos mantiene una participación importante en seguridad y también busca ampliar su presencia económica en petróleo y minería.