El gobierno chino anunció su objetivo de expansión económica para 2025, fijando una meta de 5%, según lo informado en la sesión parlamentaria anual.
Esta proyección se mantiene por tercer año consecutivo, en un contexto marcado por nuevas medidas arancelarias impuestas por Estados Unidos.
Estados Unidos estableció un incremento del 20% en los aranceles generales sobre los productos chinos, lo que ha generado expectativas sobre cómo responderá China para alcanzar su meta de crecimiento.
Analistas señalan que si los aranceles continúan aumentando, el gobierno chino podría implementar mayores estímulos económicos.
Los funcionarios chinos han indicado que existen planes de respaldo en políticas macroeconómicas que podrían ajustarse dependiendo de la evolución del comercio internacional.
La posibilidad de nuevas medidas fiscales y monetarias está en evaluación, con énfasis en el impacto sobre la industria y el comercio.
Los analistas han planteado distintos escenarios en caso de que las restricciones comerciales tengan un efecto mayor en la economía china. Entre las opciones se encuentran:
China presentará sus datos de crecimiento económico del primer trimestre en abril, momento en el cual se prevé que el gobierno tome nuevas decisiones en función del desempeño registrado hasta entonces.
La evolución de la economía global y las relaciones comerciales serán factores determinantes en las próximas medidas a adoptar.