
Los mercados internacionales llegaron a julio con menos nerviosismo que en los momentos de mayor tensión registrados durante 2026, aunque todavía permanecen factores que mantienen la cautela.
Datos de Investing.com, ubican al índice de volatilidad VIX en 16,90 puntos, al indicador internacional del dólar DXY en 100,99 puntos y al oro en USD 4.082,40 por onza al 8 de julio.
La combinación muestra una menor expectativa de cambios bruscos en las bolsas, una moneda estadounidense que conserva peso frente a otras divisas y una reducción de las compras de oro como protección ante situaciones de incertidumbre.
El VIX, utilizado para medir la volatilidad esperada del índice bursátil S&P 500, se mantiene por debajo del promedio anual de 19,22 puntos y lejos del máximo de 31,05 puntos alcanzado el 27 de marzo.
Sin embargo, todavía supera los 14,95 puntos con los que comenzó el año. Su avance acumulado es de 13%, lo que indica que el nivel de preocupación disminuyó frente a marzo, pero no regresó completamente al punto observado al inicio de 2026.
El índice DXY, que compara al dólar estadounidense con una canasta de monedas internacionales, llegó a 100,99 puntos. Al comenzar el año se encontraba en 98,42 puntos, por lo que acumula un aumento de 2,6%.

La medición se mantiene cerca de los 101,61 puntos registrados el 24 de junio, el nivel más elevado de 2026. La posición del dólar está vinculada con la política monetaria de Estados Unidos, donde la Reserva Federal mantiene las tasas entre 3,5% y 3,75%, mientras la inflación continúa por encima de la meta del 2%.
El precio del oro cerró el 8 de julio en USD 4.082,40 por onza, frente a los USD 4.361,55 registrados el 1 de enero. La diferencia representa una caída acumulada de 6,4% en lo que va del año.
La distancia es mayor frente al máximo anual de USD 5.354,80, alcanzado el 29 de enero. El metal también se encuentra cerca de su piso de USD 4.008,80, marcado el 24 de junio, en medio de una menor demanda de activos utilizados como refugio.
La reducción de la volatilidad se produce con una previsión de crecimiento mundial de 3% para 2026 y 3,4% para 2027. Aun así, permanecen riesgos vinculados con los conflictos internacionales, los precios de la energía y las decisiones de los principales bancos centrales.