
Un centro de investigación oceánica y atmosférica con sede en la Universidad de Miami calcula que existe entre 35% y 40% de probabilidad de que la temperatura media mundial de un mes de comienzos de 2027 supere en más de 2 °C los niveles preindustriales. La estimación aumentó durante las últimas semanas por el fortalecimiento del actual fenómeno de El Niño.
El episodio climático ya comenzó a modificar las condiciones meteorológicas en distintas regiones y podría convertirse en el más intenso registrado en la era moderna. Su avance se suma al aumento sostenido de la temperatura del planeta provocado por la acumulación de gases de efecto invernadero.
Cruzar los 2 °C durante un mes no significa que el promedio mundial de largo plazo haya llegado de manera permanente a ese nivel.
Los objetivos climáticos internacionales se calculan sobre periodos extensos, cercanos a 20 años, y buscan mantener el incremento general por debajo de 2 °C, con esfuerzos para limitarlo a 1,5 °C.
Sin embargo, alcanzar esa cifra de manera temporal marcaría la primera vez que un promedio mensual supera dicho umbral desde que comenzaron los registros. El seguimiento posterior se concentraría en determinar cuántos meses del año podrían repetir esa situación.

El fortalecimiento de El Niño puede aumentar la posibilidad de sequías en determinadas zonas, además de cambiar los patrones de lluvia, la humedad del suelo y las temperaturas regionales. Estas variaciones también podrían afectar la producción de alimentos en algunas partes del mundo.
Europa ya atravesó durante la temporada de verano episodios de calor extremo e incendios forestales de gran magnitud. La combinación entre las variaciones naturales de El Niño y el calentamiento acumulado puede ampliar los cambios meteorológicos de un año a otro.
Los modelos climáticos permiten proyectar la tendencia de la temperatura mundial a largo plazo, aunque no determinan con exactitud cómo se distribuirán las variaciones entre meses, años o décadas.
El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático sostiene que cada incremento adicional de la temperatura produce cambios en el calor, las precipitaciones y la humedad disponible en los suelos. Por esa razón, el análisis no se limita únicamente al momento en que se cruza un umbral, sino también a la frecuencia y duración de esos episodios.