
El índice de precios en Bolivia registró una variación interanual de 17,41 % en febrero, luego de haber alcanzado 19,64 % en enero, de acuerdo con datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística de Bolivia (INE).
En términos mensuales, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) presentó una variación negativa de 0,62 % en febrero respecto a enero, mientras que la inflación acumulada en lo que va del año se situó en 0,68 %.
Según el reporte estadístico, la reducción del indicador estuvo asociada principalmente a la variación en la categoría de bienes y servicios diversos, con -1,54 %.
También se registraron cambios en otras divisiones del índice, entre ellas alimentos y bebidas no alcohólicas con -1,44 %, prendas de vestir y calzado con -0,86 %, transporte con -0,77 %, muebles y servicios domésticos con -0,71 %, y comunicaciones con -0,33 %.
Entre los productos y servicios con mayor incidencia en el comportamiento mensual se mencionan carne de pollo, tomate, cebolla, papa y transporte interdepartamental en ómnibus o flota, además de otros bienes incluidos en la canasta del IPC.
El informe también señala algunos bienes y servicios que registraron incrementos durante el periodo analizado.
Entre ellos se encuentran quesos, educación superior universitaria, pan corriente, servicios domésticos, productos de papelería y papaya, según los registros del indicador oficial.
Estos artículos forman parte de la canasta utilizada para calcular la evolución de los precios al consumidor en el país.

El Instituto Nacional de Estadística indicó que varias áreas urbanas presentaron variaciones negativas en el indicador durante febrero.
Entre ellas se encuentran la conurbación de La Paz con -0,96 %, conurbación Santa Cruz con -0,62 %, Oruro con -0,58 %, Tarija con -0,46 %, región metropolitana Kanata con -0,45 % y Sucre con -0,10 %.
Estas cifras forman parte del seguimiento regional del índice de precios que realiza el organismo estadístico.
Dentro del análisis del informe se mencionan elementos vinculados al comportamiento de algunos rubros del consumo.
En el caso de los alimentos, se señala que estos productos representan cerca de un tercio del gasto familiar, lo que influye en su incidencia dentro del cálculo del índice.