
Autoridades de Dubái informaron sobre al menos dos ataques registrados durante la noche, luego de que se activaran alertas de misiles en distintos sectores de la ciudad. Los incidentes se producen en el contexto de una intensificación del conflicto en Medio Oriente y también incluyeron acciones contra activos navieros en el Golfo.
Uno de los drones impactó en un edificio ubicado en la zona de Creek Harbour, un área residencial con complejos de gran altura dentro del emirato.
Durante la misma jornada se reportó que dos petroleros fueron alcanzados en aguas cercanas a Irak, mientras que Omán evacuó temporalmente una terminal clave para la exportación de crudo.
El complejo afectado corresponde al puerto de Mina Al Fahal, utilizado para operaciones vinculadas al transporte internacional de petróleo.
El estrecho de Ormuz, por donde circula cerca de una quinta parte del petróleo y gas natural que se comercia en el mundo, ha registrado interrupciones en el tránsito marítimo desde el inicio de las hostilidades.
Las operaciones militares han generado efectos sobre la actividad energética y el transporte marítimo en la región.
Datos difundidos por organismos del sector energético señalan que la guerra ha afectado aproximadamente 7,5% de la producción mundial de petróleo, además de incidir en las exportaciones de hidrocarburos desde países del Golfo.

En Estados Unidos, el precio promedio del galón de gasolina alcanzó USD 3,58, su nivel más alto desde mayo de 2024.
Desde el inicio del enfrentamiento armado en la región, el número de fallecidos supera 2.500 personas, de acuerdo con cifras divulgadas por diferentes organismos y autoridades.
Entre los registros disponibles se incluyen al menos 1.825 muertes en Irán, además de víctimas reportadas en otros países del Golfo y en Israel.
También se informó sobre siete miembros del servicio estadounidense fallecidos, la mayoría durante los primeros días de enfrentamientos.