
El dólar volvió a perder terreno frente al guaraní y terminó la jornada del miércoles en G. 5.970 dentro del mercado interbancario, de acuerdo con los datos del Banco Central del Paraguay mencionados en el reporte. En las operaciones en efectivo, la moneda estadounidense se ubicó en G. 6.020.
El comportamiento mantiene la trayectoria iniciada a mediados del año pasado. Al comparar la cotización con la registrada doce meses atrás, el dólar acumula una reducción cercana al 20% frente a la moneda paraguaya.
Aunque el retroceso continúa, la diferencia interanual se redujo frente al 25% observado en mayo. Esto ocurre porque el periodo de comparación ya incluye los meses en los que la moneda estadounidense había comenzado a perder valor durante 2025.
En términos cotidianos, el nuevo nivel significa que actualmente se necesitan menos guaraníes para adquirir USD 1 que en meses anteriores. La variación alcanzó tanto a las operaciones minoristas como a las negociaciones realizadas entre entidades financieras.
La cotización más baja modifica el costo de las actividades que necesitan pagos en moneda extranjera. Entre ellas se encuentran los viajes internacionales, las compras realizadas fuera del país y el pago de productos importados.
Las empresas con compromisos en dólares también necesitan una menor cantidad de moneda local para cubrir el mismo monto denominado en USD, siempre que los demás costos permanezcan sin cambios.

El efecto es diferente para los sectores que generan sus ingresos en moneda estadounidense. Los exportadores y las actividades vinculadas con mercados internacionales reciben menos guaraníes al convertir la misma cantidad de dólares.
Esta variación afecta directamente la conversión de los cobros externos a moneda nacional, aunque el impacto final depende de los costos, contratos y obligaciones de cada actividad.
La Encuesta de Variables Económicas del Banco Central del Paraguay indica que los agentes económicos redujeron sus cálculos para la cotización frente a consultas anteriores.
Las expectativas mantienen la posibilidad de que la presión sobre el dólar siga durante el corto plazo, aunque también contemplan un leve repunte durante el segundo semestre de 2026.