
Un análisis técnico presentado por el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), mediante el Viceministerio de Ganadería y junto con la Mesa Paraguaya de Carne Sostenible, muestra que la población bovina de Paraguay cayó 9% entre 2020 y 2025. El trabajo utilizó registros oficiales del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa) para estudiar los cambios recientes dentro del sector.
Durante el mismo periodo también se registró una reducción del 16% en la cantidad de tenedores de ganado. Los resultados muestran que la disminución no ocurrió de la misma manera en todo el territorio, ya que existen diferencias entre departamentos y regiones.
La baja del hato nacional estuvo acompañada por cambios en la estructura de la producción ganadera.
Entre las causas analizadas aparecen la reorganización de los establecimientos, las modificaciones en la tenencia de animales y la competencia de otras actividades por el uso de la tierra.
El estudio también menciona la influencia de las condiciones climáticas, el acceso al financiamiento, la rentabilidad de las unidades productivas y la incorporación de nuevas tecnologías.
Estos factores pueden modificar la cantidad de animales que cada productor mantiene y la continuidad de algunas explotaciones.
La evolución del ganado presentó comportamientos diferentes dentro del país. Algunas regiones tuvieron mayores reducciones, mientras otras sostuvieron o modificaron su producción de acuerdo con las condiciones económicas, ambientales y productivas de cada territorio.

El diagnóstico busca servir como base para definir políticas públicas y acciones dentro de la cadena de la carne, desde los establecimientos ganaderos hasta la industria frigorífica y los demás sectores vinculados.
El análisis participativo realizado con representantes de la cadena cárnica estableció como prioridades el aumento de la productividad, la mejora de la competitividad y el desarrollo de sistemas que puedan sostenerse en el tiempo.
La recuperación del hato bovino requerirá una estrategia de largo plazo con coordinación entre instituciones públicas, productores y empresas privadas. También se plantea ampliar el uso de tecnología y aplicar prácticas que consideren la sostenibilidad económica, ambiental y social de la ganadería paraguaya.