
El Gobierno Nacional, a través del Ministerio de Agricultura y Ganadería, presentó los avances de su estrategia para transformar la agricultura familiar mediante un mayor acceso a tierras, títulos de propiedad, financiamiento, tecnología, capacitación y espacios de comercialización.
El planteamiento busca dejar atrás un modelo concentrado solamente en la entrega de asistencia y avanzar hacia un sistema que permita a las familias rurales aumentar su producción, vender en mejores condiciones y generar mayores ingresos desde sus propias fincas.
Una de las medidas aplicadas fue la revisión de los padrones de beneficiarios para concentrar los programas públicos en productores que mantienen actividades reales dentro de sus establecimientos.
Tras ese proceso, la asistencia quedó enfocada en más de 7.000 pequeños productores. Además, se incorporó una planificación trimestral para ordenar los cultivos de acuerdo con las necesidades del mercado y evitar una concentración excesiva de determinados productos en las mismas fechas.
El esquema también incluye un sistema de alerta temprana ante eventos climáticos y el seguimiento permanente de los mercados, con el propósito de anticipar problemas que puedan afectar la producción o la venta.
La estrategia contempla el fortalecimiento de las Ferias de la Agricultura Familiar, una mayor participación de productores en las compras realizadas por instituciones públicas y la conexión con cadenas de supermercados.

También se trabaja en la apertura de destinos de exportación para colocar productos fuera del mercado nacional. Estas acciones buscan ampliar la cantidad de compradores disponibles y reducir la dependencia de un solo canal de comercialización.
Los datos presentados por el Ejecutivo indican que el 92% de las fincas de la agricultura familiar ya vende su producción. Asimismo, el 85% de los ingresos de estas unidades productivas proviene del trabajo realizado dentro de sus propios terrenos.
El programa también impulsa una mayor producción de tomate, papa y cebolla, especialmente para cubrir los periodos en los que disminuye la oferta local y aumenta la necesidad de importar estos alimentos.
La planificación pretende mantener un abastecimiento más constante durante el año y coordinar las fechas de cultivo para que los productos lleguen al mercado cuando existe mayor demanda.
El monitoreo permitirá ajustar la siembra de acuerdo con el movimiento de los precios, la disponibilidad de productos nacionales y la entrada de mercaderías provenientes del exterior.
El Ejecutivo informó que durante los últimos tres años se entregaron más títulos de propiedad que en toda la década anterior. Del total otorgado, el 60% quedó a nombre de mujeres.
Contar con documentos sobre la tierra permite a los productores acreditar la posesión legal de sus fincas y facilita el acceso a inversiones, programas públicos y alternativas de financiamiento.