
El Consejo de Emergencia Nacional puso en marcha un plan de gestión ante el ingreso del fenómeno El Niño, tomando como referencia los reportes de la Dirección de Meteorología y la Organización Meteorológica Mundial. Las instituciones involucradas preparan acciones para responder ante lluvias, crecidas de ríos y posibles inundaciones en diferentes puntos del país.
Las estimaciones utilizadas para organizar el operativo indican que el fenómeno podría comenzar durante agosto y extenderse hasta marzo. Como parte de la preparación, las autoridades informaron que ya se realizaron dos simulacros con la participación de varios organismos.
La planificación reúne al Ministerio del Interior, la Secretaría de Emergencia Nacional, el Ministerio de Defensa Nacional y el Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible. El personal policial fue preparado para acompañar a las comunidades que puedan quedar afectadas por inundaciones u otras situaciones vinculadas al clima.
El dispositivo también contempla la disponibilidad de aeronaves, embarcaciones y recursos terrestres para intervenir en tareas de apoyo. Estos medios permanecerán bajo alerta y podrán ser desplegados de acuerdo con las necesidades que se presenten.
Las autoridades identificaron a Asunción como la ciudad con mayor vulnerabilidad histórica ante inundaciones, principalmente por las crecidas del río Paraguay y la ocupación de terrenos ubicados en áreas ribereñas.
Pilar también fue mencionada entre las localidades expuestas a este tipo de eventos. La ciudad cuenta actualmente con un muro de contención destinado a reducir el ingreso de las aguas durante los periodos de creciente.

La ciudadanía puede acceder a los avisos mediante la aplicación del Sistema de Alerta Temprana de la Secretaría de Emergencia Nacional. La herramienta envía notificaciones al teléfono cuando se detectan eventos meteorológicos que pueden representar riesgos para la población.
La plataforma forma parte de las medidas orientadas a comunicar con anticipación la llegada de tormentas, lluvias u otras condiciones que requieran preparación o desplazamiento de equipos de respuesta.
El plan incluye un llamado a no arrojar residuos en la vía pública, debido a que los desechos pueden quedar atrapados en los registros y provocar el bloqueo de los sistemas de alcantarillado durante jornadas de lluvia.