
Un informe del Centro de Estudios Económicos de la Unión Industrial Paraguaya indica que Paraguay podría aumentar significativamente su producción de biocombustibles utilizando la infraestructura ya instalada en el país.
Actualmente, la producción conjunta de etanol y biodiésel supera los 700 millones de litros anuales, mientras que la capacidad instalada alcanza unos 2.435 millones de litros, lo que implica un uso cercano al 30%.
El etanol registró una expansión sostenida en las últimas dos décadas, pasando de 55 millones de litros en 2004 a más de 655 millones en la actualidad.
Por su parte, el biodiésel mostró un crecimiento más reciente, con un aumento del 338% desde 2019, alcanzando una capacidad instalada de 250 millones de litros, de los cuales se utiliza alrededor del 35%.
Paraguay mantiene un nivel elevado de mezcla de etanol en combustibles, con un corte obligatorio del 30% en naftas.
En el caso del biodiésel, el porcentaje de mezcla se sitúa en el 5%, lo que permite un ahorro estimado de USD 55 millones anuales en importaciones de gasoil.
Además, el etanol producido localmente se exporta a mercados como Brasil, Países Bajos y Malasia, generando ingresos cercanos a USD 120 millones.

El sector de biocombustibles representa un movimiento económico superior a USD 550 millones anuales.
La existencia de capacidad ociosa en las plantas permite proyectar un aumento de la producción sin necesidad de inversiones significativas en nuevas instalaciones.
En el ámbito legislativo, se aprobó un proyecto que habilita elevar la mezcla de biodiésel en el gasoil entre 5% y 20%, a la espera de su reglamentación.
Este cambio podría incidir en la utilización de la capacidad instalada y en el desarrollo del sector en los próximos años.