
El Banco Central del Paraguay (BCP) explicó en su Informe de Política Monetaria de junio que el precio de la carne vacuna continúa elevado en el mercado interno debido principalmente al aumento de las cotizaciones internacionales y al peso que tienen las exportaciones dentro del negocio cárnico. La apreciación del guaraní registrada desde el segundo semestre de 2025 ayudó a contener parte de la suba, pero no alcanzó para revertirla.
Alrededor del 65% de la producción nacional de carne vacuna se destina al exterior, por lo que los precios pagados en otros países tienen una incidencia cada vez mayor sobre el mercado paraguayo.
Cuando los compradores internacionales ofrecen valores superiores, los frigoríficos y el comercio interno compiten por la misma cantidad de ganado. Esa puja se traslada de manera gradual a la cadena de producción y termina alcanzando el precio que encuentra el consumidor en carnicerías y supermercados.
Entre enero de 2024 y mayo de 2026, el valor implícito de exportación de la carne paraguaya acumuló un aumento de 46,3%, mientras que los precios dentro del país subieron 32,5%.
El fortalecimiento del guaraní redujo parcialmente el impacto de las cotizaciones externas al convertirlas a moneda local. Sin embargo, los valores internacionales permanecieron elevados y continuaron sosteniendo los precios de venta tanto fuera como dentro de Paraguay.

La entrada de la carne paraguaya a destinos como Estados Unidos y Canadá amplió la demanda externa. Al mismo tiempo, la retención de vientres utilizada para recomponer el hato ganadero redujo la cantidad de animales disponibles para la faena.
La combinación de más compradores en el exterior y una oferta limitada de ganado mantiene la presión sobre los precios, incluso durante un periodo de baja del dólar.
La carne vacuna representa 23,2% del Índice de Precios al Consumidor de alimentos y 6,2% del índice general, por lo que sus variaciones influyen directamente en el comportamiento de la inflación.
El BCP también señaló que la mayor conexión del sector con el comercio internacional aumenta su exposición a los cambios del mercado mundial y del tipo de cambio. Entre las medidas planteadas aparece el uso de contratos de cobertura cambiaria para reducir la incertidumbre de los exportadores.