
La Cámara Paraguaya de Desarrolladores Inmobiliarios (Capadei) advirtió que las fuertes variaciones del dólar están haciendo más difícil proyectar nuevos emprendimientos, principalmente porque las ventas del sector se manejan en moneda estadounidense mientras una parte importante de los gastos de construcción continúa pagándose en guaraníes.
El gremio también cuestionó la respuesta del Banco Central del Paraguay (BCP) ante el actual escenario cambiario.
Desde el sector explicaron que el 100% de sus ingresos se encuentra denominado en dólares, mientras alrededor del 80% de sus costos está en guaraníes. Cuando la moneda estadounidense pierde valor, gastos como mano de obra, servicios y honorarios locales representan una cantidad mayor de dólares para las empresas desarrolladoras.
Los representantes del rubro señalaron que anteriormente era posible comercializar aproximadamente a USD 1.500 por metro cuadrado, mientras actualmente el promedio señalado se ubica alrededor de USD 2.000 por metro cuadrado.
El cambio se relaciona con una estructura de costos que debe recalcularse ante la variación del tipo de cambio y la inflación local.

Para los desarrolladores, el inconveniente no se limita al precio que se coloca hoy a una vivienda o departamento. Un emprendimiento inmobiliario puede requerir dos, tres o cuatro años entre su desarrollo y comercialización, por lo que necesitan estimar cuánto costarán materiales, servicios y demás componentes durante todo ese período.
Capadei sostuvo que un edificio que comienza ahora parte de costos diferentes a los proyectos diseñados cuando el dólar tenía una cotización mayor. Si los gastos continúan expresados principalmente en guaraníes y el dólar disminuye, esos mismos compromisos pasan a representar una suma mayor medida en la moneda utilizada para comercializar los inmuebles.
La variación también dificulta mantener durante varios años un mismo precio de venta. Un valor establecido al comenzar la comercialización puede dejar de cubrir el costo de reposición cuando llegue el momento de avanzar o terminar la construcción.
El gremio señaló que, frente a movimientos amplios del tipo de cambio, los desarrolladores pueden incorporar mayores márgenes de seguridad al calcular sus costos y, en determinados casos, incluso postergar nuevos emprendimientos.
La preocupación del sector está centrada principalmente en la posibilidad de proyectar inversiones de largo plazo y determinar cuánto dinero será necesario para completar proyectos que se ejecutan durante varios años.