
De acuerdo con datos del Banco Central del Paraguay y un seguimiento de precios en carnicerías y ferias del mercado local, la carne vacuna registró incrementos relevantes en un período de 24 a 27 meses, con alzas que alcanzan hasta 75% en algunos cortes tradicionales.
En promedio, las cifras oficiales señalan un aumento cercano al 50% en dos años, mientras que el relevamiento por corte muestra variaciones superiores en productos de consumo habitual.
El seguimiento de precios identifica subas pronunciadas en cortes populares.
El vacío pasó de valores en torno a G. 40.000 por kilo a rangos de G. 71.000 a G. 75.000, lo que implica un incremento de hasta 75% en el período observado.
La tapa cuadril se movió desde G. 63.000 hasta alrededor de G. 107.000 por kilo, equivalente a una variación cercana al 70%.
Otros cortes también mostraron aumentos: la costilla subió de G. 30.000 a G. 41.000 (36%), y la carnaza para guiso pasó de G. 48.000 a G. 68.000 (41%).
Las estadísticas del Banco Central del Paraguay para 2025 indican que los mayores ajustes se concentran en cortes de segunda.
Entre los aumentos más relevantes figuran el puchero de segunda con 35%, la carne molida de segunda con 22,4% y la carnaza de segunda con 21,7%.

También se observaron incrementos de dos cifras en cortes como puchero de primera, lomo, paleta y colita cuadril.
La evolución de precios se da en un contexto de menor disponibilidad relativa en el mercado interno, junto con un mayor volumen destinado a exportación.
Esta combinación, sumada a una demanda local sostenida, se presenta como uno de los factores que acompañan la dinámica observada en los valores de la carne vacuna.
Aunque la inflación general muestra variaciones moderadas en los promedios, los alimentos concentran ajustes más visibles para los consumidores.