El presidente de Estados Unidos anunció que a partir del 2 de abril se aplicarán nuevos aranceles a los productos agrícolas importados, sin especificar qué bienes serán alcanzados ni si habrá excepciones.
La declaración fue realizada en una publicación en redes sociales, donde mencionó que la medida busca incentivar la producción agrícola dentro del país.
El anuncio se suma a las decisiones previas del gobierno estadounidense de aplicar aranceles del 25% a importaciones de acero y aluminio, así como gravámenes a sectores como el automotriz, farmacéutico, de semiconductores, madera y cobre.
La administración ha señalado que estas medidas forman parte de su estrategia para proteger la industria nacional.
El presidente también confirmó que mantendrá los aranceles a México y Canadá, así como un gravamen adicional del 10% a China, con el objetivo de exigir medidas más estrictas en temas como el tráfico de fentanilo y la migración.
La medida se anuncia en un contexto donde la inflación sigue siendo una de las principales preocupaciones económicas en Estados Unidos.
Según economistas, el incremento en los aranceles podría trasladarse a los consumidores a través de un aumento en los precios de los bienes importados.
Por otro lado, la administración estadounidense informó recientemente sobre una inversión de mil millones de dólares en estrategias para mitigar los efectos de la gripe aviar, que ha impactado los costos de productos como los huevos y la leche.