
La adenda de la ruta PY02 que contempla la construcción de una autopista urbana elevada sobre la ciudad de Luque continúa sin definiciones técnicas y administrativas claras, según lo expuesto durante una audiencia pública realizada en el Senado. La información fue abordada a partir de datos debatidos en el ámbito legislativo y documentos oficiales vinculados al proyecto.
Durante el análisis de la adenda, se señaló que hasta el momento no existe un detalle definitivo sobre el recorrido exacto de la autopista elevada.
Tampoco se cuenta con información precisa sobre la cantidad de viviendas afectadas ni sobre los mecanismos de compensación económica que serían aplicados a los ocupantes de la franja involucrada en la obra.
La autopista utilizaría la franja de dominio del ferrocarril, que es propiedad del Estado paraguayo, por lo que no se prevén expropiaciones a terceros. Sin embargo, se contempla el pago de indemnizaciones por inversiones realizadas en los espacios ocupados.
En la audiencia se expuso que varias instituciones del Estado no disponen de información completa sobre el impacto del proyecto.
El Ministerio de Educación y Ciencias no cuenta con datos confirmados sobre la cantidad de establecimientos educativos que podrían ser afectados ni con un plan de contingencia, mencionándose de manera preliminar que serían 64 escuelas.
El Ministerio de Agricultura y Ganadería no maneja cifras sobre productores eventualmente alcanzados por la obra, mientras que el Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible no recibió aún el Estudio de Impacto Ambiental en su versión completa.
Otras carteras del Ejecutivo tampoco presentaron análisis técnicos ni evaluaciones de impacto social o económico vinculadas a la adenda.

Hasta el momento, el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones no firmó la orden de inicio para la construcción de la autopista elevada.
El avance del proyecto depende de la obtención de licencias ambientales y del dictamen patrimonial correspondiente, procesos que aún no fueron concluidos.
La obra forma parte de la concesión de la ruta PY02 a la Sociedad de Objeto Específico Rutas del Este.
El proyecto es cuestionado por sectores de la ciudad de Luque y zonas cercanas, que advierten sobre posibles afectaciones al patrimonio cultural.
Según datos oficiales, la autopista elevada tendría un costo estimado de USD 180 millones y sería financiada mediante los peajes de Ecovía, Ypacaraí y Nueva Londres.