
El presidente de la Asociación Rural del Paraguay, ARP, señaló que el mercado internacional mantiene demanda firme por la carne paraguaya, pero el sector primario sigue preocupado por la rentabilidad del negocio.
El planteamiento del gremio se centra en la necesidad de mayor previsibilidad y en una transmisión justa de precios dentro de la cadena de la carne, especialmente entre productores, frigoríficos y consumidores.
El sector primario sostiene que actúa como tomador de precios, debido a que no define las cotizaciones de compra del ganado.
La ARP indicó que esta situación también alcanza al consumidor final, por lo que insiste en mejorar la transparencia dentro de toda la cadena comercial.
En el texto se menciona que la Comisión Nacional de la Competencia avanza con un sumario de investigación a siete industrias frigoríficas, a partir de denuncias realizadas por gremios ganaderos sobre una posible fijación artificialmente baja de precios pagados a productores.
La ARP señaló que hasta el momento no recibió notificaciones ni pedidos de informe dentro de ese proceso.

El sector ganadero también expresó preocupación por la caída del dólar en Paraguay, debido a que al convertir los ingresos a guaraníes se reduce el margen frente a costos financiados principalmente en moneda local.
Días atrás, representantes de la ARP se reunieron con autoridades del Banco Central del Paraguay para analizar la evolución de variables macroeconómicas y su impacto en la cadena de la carne bovina.
El gremio sostuvo que, cuando el precio del ganado tuvo una recuperación, también se registró una depreciación del dólar, lo que volvió a incidir sobre la rentabilidad.
La preocupación del sector apunta a que la pérdida de atractivo del negocio dificulte inversiones necesarias para sostener y aumentar el hato ganadero.
La ARP mencionó los créditos blandos disponibles para la retención de vientres vacunos, una herramienta pensada para aumentar el stock bovino.
Sin embargo, el gremio advirtió que sin rentabilidad resulta difícil avanzar en esa inversión, ya que los productores deben vender ganado para cubrir deudas y gastos operativos.
El sector ganadero considera necesario abrir una discusión entre los distintos actores de la cadena para buscar salidas que permitan frenar la caída del stock ganadero.