
El Ejecutivo no prevé por el momento elevar el déficit fiscal ni recurrir a un mayor endeudamiento para hacer frente a las obligaciones del Estado.
El planteamiento se da en medio del debate sobre propuestas legislativas que buscan flexibilizar el tope fiscal para cubrir compromisos pendientes.
Desde el Gobierno se indicó que ya se encuentra en marcha un plan de pagos a proveedores, con desembolsos iniciados en los últimos días, sin necesidad de modificar el límite fiscal vigente.
La estrategia apunta a regularizar deudas acumuladas con sectores como obras públicas y provisión de medicamentos, manteniendo la estructura actual de las finanzas públicas.

El Ejecutivo mantiene su rechazo a iniciativas que plantean elevar el déficit o autorizar nuevas emisiones de deuda, señalando que no se requiere por ahora ese tipo de medidas.
Sin embargo, se dejó abierta la posibilidad de evaluar cambios en el futuro, en caso de que las condiciones lo requieran.
El tema se da en un escenario donde existen presiones para aumentar el gasto y cubrir deudas acumuladas, mientras se busca mantener el cumplimiento de la Ley de Responsabilidad Fiscal.