La empresa estatal encargada de la producción y comercialización de oro en Bolivia planea aumentar sus compras este año con el objetivo de fortalecer las reservas del banco central.
Hasta el momento, la compañía ha adquirido una tonelada del metal a productores locales y proyecta vender hasta 10 toneladas a la entidad monetaria en los próximos meses.
La empresa estatal informó que en 2023 adquirió 2,4 toneladas de oro de pequeños productores y este año busca cuadruplicar esa cifra.
El valor de la operación, considerando los precios actuales del mercado, se estima en aproximadamente 1.000 millones de dólares.
El oro adquirido se destina a reforzar las reservas del banco central, que a finales del año pasado ascendían a 1.980 millones de dólares, de los cuales 96% correspondía a este metal.
Las exportaciones de oro desde Bolivia experimentaron una reducción del 72% en 2023, alcanzando un total de 687 millones de dólares, a pesar del incremento en los precios internacionales del metal. Parte de este suministro se ha dirigido a la empresa estatal, aunque no se han revelado cifras exactas.
La diferencia entre el valor internacional del oro y el precio pagado en moneda local ha sido señalada como un factor determinante en la comercialización.
La empresa estatal asegura cumplir con los requisitos legales para la adquisición del mineral, mientras que legisladores han manifestado inquietudes sobre la trazabilidad del oro adquirido.
El banco central ha utilizado sus reservas para sostener políticas de subsidios, lo que ha reducido la disponibilidad de divisas en el país.
Recientemente, el gobierno anunció modificaciones en la cobertura de subsidios a sectores como la minería y la agricultura.
Además, la baja inversión en la industria local de gas natural ha generado una disminución en la producción y una mayor escasez de dólares en el sistema financiero.
Esto ha afectado la disponibilidad de divisas para importadores y exportadores, así como la distribución de combustibles a nivel nacional.