
Israel sostuvo que continuará con su campaña militar sobre Irán pese a la apertura de conversaciones promovidas desde Estados Unidos para intentar un freno al conflicto. La continuidad de los ataques se da en un escenario de tensión regional, mientras el crudo Brent volvió a superar los USD 100 por barril y los mercados registraron retrocesos.
La ofensiva, de acuerdo con lo publicado, ya lleva 25 días y sigue activa mientras se desarrollan gestiones diplomáticas en paralelo.
Autoridades israelíes indicaron que los ataques continuarán, incluso después de que desde Washington se hablara de contactos con Teherán orientados a buscar una salida al enfrentamiento.
Del lado iraní, también hubo una respuesta militar con misiles y drones dirigidos a ciudades israelíes y a instalaciones estadounidenses en Medio Oriente, en medio de una escalada que mantiene abierta la confrontación.
El impacto del conflicto también alcanzó al sector energético. Irán suspendió las exportaciones de gas natural a Turquía luego de un ataque israelí sobre el yacimiento de South Pars, una de las áreas clave para el suministro.
A esto se sumó la suba del petróleo y la caída de acciones y bonos, en un contexto marcado por menores expectativas de una resolución rápida.

En paralelo, países aliados de Estados Unidos en la región endurecieron su postura ante Teherán por los bombardeos sostenidos.
También se mencionan contactos extraoficiales impulsados por naciones como Turquía, Arabia Saudita y Omán, con la intención de contener la expansión del conflicto y explorar una tregua.
Las conversaciones abiertas en los últimos días no muestran, por ahora, una salida definida. Desde Irán hubo señales contradictorias sobre la posibilidad de negociar, mientras continúan los intercambios diplomáticos a través de mediadores.
En ese marco, el escenario sigue condicionado por exigencias cruzadas entre las partes y por la falta de certezas sobre un entendimiento inmediato.
Otro de los focos de preocupación es el estrecho de Ormuz, paso estratégico para una parte importante del comercio mundial de petróleo y gas natural licuado. El tránsito en esa zona quedó prácticamente detenido desde el inicio de la guerra.