
El Banco Central del Paraguay, a través del Informe de Política Monetaria de junio, indicó que el precio de la carne vacuna dentro del país aumentó 32,5% entre enero de 2024 y mayo de 2026.
En el mismo periodo, el valor implícito de exportación del producto paraguayo avanzó 46,3%.
El organismo atribuye este comportamiento principalmente al encarecimiento de la carne en el mercado internacional y al aumento de la demanda proveniente del exterior.
Aunque el guaraní se fortaleció desde el segundo semestre de 2025, ese cambio no alcanzó para compensar por completo la presión sobre los precios locales.
La variación no fue igual en todos los productos vendidos en carnicerías y supermercados.
El puchero de segunda registró un incremento acumulado del 41,7%, mientras que la carnaza de segunda aumentó 39,9% y la paleta avanzó 38,1% durante el periodo analizado.
Estos cortes, utilizados habitualmente en comidas del día a día, quedaron por encima del incremento promedio registrado por la carne vacuna. La variación se extendió a distintos productos comercializados en el mercado minorista.
La carne vacuna tiene un peso del 23,2% dentro del índice de precios de los alimentos y representa el 6,2% del índice de precios al consumidor total. Por esa participación, cualquier cambio en su costo tiene incidencia dentro de la medición general de la inflación.
Alrededor del 65% de la producción nacional es destinada a la exportación. Esto hace que el valor pagado dentro de Paraguay esté cada vez más relacionado con las condiciones, cotizaciones y necesidades de compradores internacionales.

La demanda de las plantas frigoríficas y la de los comercios nacionales se concentra sobre la misma cantidad disponible de ganado. Cuando aumentan las cotizaciones internacionales, los valores se trasladan progresivamente a la cadena productiva hasta llegar al consumidor.
La apertura de mercados como Estados Unidos y Canadá también amplió la demanda por carne paraguaya. A esto se suma la retención de vientres utilizada para recomponer el hato ganadero, situación que limita temporalmente la cantidad de animales destinados a faena.
La apreciación de la moneda paraguaya desde la segunda mitad de 2025 redujo parcialmente el impacto de los precios de exportación al convertirlos a guaraníes. Sin embargo, las cotizaciones internacionales continuaron elevadas y sostuvieron los valores tanto para los envíos al exterior como para las ventas dentro del país.