
La NASA anunció un cambio en su estrategia para la Luna y centrará sus próximos esfuerzos en el desarrollo de infraestructura que permita operaciones sostenidas sobre la superficie lunar.
Dentro de esa revisión, la agencia dejará en pausa el proyecto Gateway, que contemplaba una estación espacial en órbita lunar.
La modificación forma parte de una reestructuración del programa Artemis, orientado al regreso de astronautas estadounidenses al satélite natural y a una presencia más estable en futuras etapas.
La agencia espacial estadounidense comunicó que el proyecto orbital será suspendido en su forma actual para redirigir recursos y capacidades hacia estructuras vinculadas a la permanencia en la Luna.
De acuerdo con lo señalado, parte del hardware ya desarrollado podría ser reutilizado, al igual que algunos compromisos asumidos con socios internacionales dentro del plan original.
Pese al cambio de enfoque, la NASA mantiene la meta de concretar el regreso de astronautas a la Luna en 2028. Para ello, el cronograma prevé incorporar una misión de prueba antes de un eventual alunizaje, con la intención de fortalecer la experiencia operativa y ajustar procedimientos previos.
Esta revisión se produce en medio de demoras acumuladas en el calendario del programa lunar.

Dentro de ese contexto, la misión Artemis 2, que debe realizar un sobrevuelo de la Luna, volvió a ser reprogramada. El lanzamiento, que inicialmente estaba previsto para febrero, ahora fue fijado para principios de abril.
Se espera que esa misión marque el primer sobrevuelo tripulado del entorno lunar en más de medio siglo.
Con este giro, la estrategia de la NASA pasa de una infraestructura en órbita a una lógica enfocada en presencia prolongada sobre la superficie. La intención es construir una base que permita sostener actividades lunares de manera más continua y, al mismo tiempo, preparar el terreno para futuras misiones de mayor alcance.