
La gestión de la defensa de Groenlandia dentro de la OTAN volvió a ocupar un lugar central en la agenda internacional, a partir de comunicaciones oficiales difundidas por autoridades del territorio y de Dinamarca. El planteo se da en un contexto de mensajes recientes provenientes de Estados Unidos, vinculados al interés estratégico sobre la isla.
La posición oficial apunta a encauzar el tema exclusivamente dentro del ámbito de la alianza militar.
Desde el gobierno local se indicó que los países miembros de la OTAN comparten un interés común en la seguridad de Groenlandia.
En ese marco, se busca que el diálogo y el desarrollo de las capacidades defensivas se gestionen de forma colectiva, evitando negociaciones por fuera del bloque.
El pronunciamiento se produjo en la antesala de encuentros diplomáticos de alto nivel entre representantes de Groenlandia, Dinamarca y Estados Unidos.
El objetivo de estas reuniones es reducir tensiones y canalizar las conversaciones a través de los mecanismos institucionales existentes.

Las autoridades del territorio reiteraron que cualquier intento de control externo sobre Groenlandia no es aceptable bajo ninguna circunstancia.
La postura oficial sostiene que las decisiones sobre soberanía y defensa deben resolverse en marcos multilaterales.
Desde la Comisión Europea se manifestó respaldo a la idea de que Groenlandia no está sujeta a negociación o transferencia.
El tema también generó intercambios entre gobiernos europeos, que señalaron el impacto que un cambio unilateral podría tener en la cohesión de la alianza.
En los próximos días se prevén reuniones entre autoridades de defensa de países miembros y la conducción de la OTAN en Bruselas.