
Las recientes movilizaciones de docentes en distintos puntos del país generaron una reacción desde el Ministerio de Educación y Ciencias.
Según declaraciones difundidas por el propio Ministerio de Educación durante entrevistas con medios nacionales, la medida de fuerza estaría relacionada con intereses que no guardan relación directa con el sistema educativo.
Las manifestaciones se realizaron mientras se debate en el Congreso el proyecto de reforma de la Caja Fiscal, iniciativa que ya cuenta con media sanción de la Cámara de Diputados.
De acuerdo con reportes del sistema educativo, la jornada de protesta registró aproximadamente un 85 % de acatamiento entre docentes a nivel nacional.
Las autoridades indicaron que se estaba recopilando información sobre el funcionamiento de las instituciones educativas durante la jornada, ya que en algunas localidades se registraron actividades escolares parciales.
La medida generó interrupciones en el desarrollo habitual de las clases en varios establecimientos educativos.
Desde la cartera educativa se indicó que se trabaja en un esquema para compensar los días sin actividad escolar.

El objetivo planteado es asegurar el cumplimiento de al menos 180 días de clases en el calendario escolar, mediante un plan que permita recuperar las horas que no pudieron desarrollarse durante las jornadas de protesta.
Las autoridades educativas señalaron que el diseño de ese mecanismo forma parte de las acciones previstas para restablecer el ritmo habitual de las actividades académicas.
Las jornadas sin actividad también afectaron la provisión de alimentos en el marco del programa Hambre Cero, que se implementa en instituciones educativas.
Durante los días sin clases no se realizaron preparaciones de alimentos en los centros educativos, por lo que no se efectuarán pagos a proveedores correspondientes a esas jornadas, de acuerdo con los mecanismos de control establecidos dentro del programa.