
La cantidad de personas que accedieron al menos a un crédito en Paraguay pasó de aproximadamente 1 millón en 2023 a 2,3 millones en 2026, de acuerdo con un informe del Banco Central del Paraguay (BCP) difundido después de que el Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtiera sobre el avance de los préstamos destinados al consumo. La variación representa un aumento de hasta 122% en tres años.
La banca matriz sostiene que este crecimiento está relacionado principalmente con la incorporación de más personas al sistema financiero formal. El organismo considera que el aumento registrado hasta el momento no representa una amenaza para la estabilidad financiera, aunque mantendrá bajo seguimiento su evolución.
El mayor uso de tarjetas de crédito aparece entre los principales factores detrás del avance de los préstamos dirigidos a los hogares. Las promociones disponibles en el mercado, como reintegros, descuentos y pagos en cuotas sin intereses, impulsaron la utilización de este medio para financiar gastos.
Este comportamiento permitió que más familias accedieran a mecanismos formales para cubrir compras o distribuir pagos durante varios meses. El aumento también muestra una mayor utilización del crédito como herramienta para administrar el presupuesto cotidiano.
El BCP señaló que el crecimiento ocurrió en un escenario con una morosidad cercana al 2,7% y niveles de solvencia que permiten al sistema financiero responder a sus obligaciones.

El reporte también menciona un crecimiento económico promedio del 5,5%, acompañado por generación de empleo y una mayor capacidad de consumo de los hogares. Estos factores contribuyeron a elevar la demanda de financiamiento durante el periodo analizado.
La expansión de las deudas destinadas al consumo fue observada por el FMI debido a las posibles consecuencias que podría generar si mantiene un avance acelerado. El BCP respondió que los datos disponibles no muestran actualmente un deterioro importante en la capacidad de pago de los clientes.
La institución tampoco identifica señales que representen un riesgo inmediato para el funcionamiento del sistema financiero. Sin embargo, indicó que continuará revisando el crecimiento de los préstamos y sus posibles efectos sobre las finanzas de los hogares.
El salto de 1 millón a 2,3 millones de personas con créditos implica que alrededor de 1,3 millones de usuarios se incorporaron a este mercado en tres años.