
El oro avanzó en los mercados internacionales en medio de señales vinculadas a un posible acuerdo entre Estados Unidos e Irán, escenario que ayudó a moderar parte de las preocupaciones relacionadas con la inflación y la tensión geopolítica.
El metal precioso operó cerca de los USD 3.340 por onza, dentro de una jornada marcada por movimientos en materias primas y expectativas sobre política internacional.
El mercado siguió de cerca las declaraciones relacionadas con las negociaciones entre Washington y Teherán. La posibilidad de avances diplomáticos aparece vinculada a una eventual reducción de riesgos sobre el suministro energético y los precios internacionales.
La expectativa de un entendimiento también generó movimientos en otros activos financieros sensibles a temas geopolíticos e inflacionarios.
Los operadores mantienen la atención sobre la evolución de la inflación y sobre futuras decisiones de la Reserva Federal de Estados Unidos respecto a las tasas de interés.
El oro suele ganar espacio en escenarios donde persisten dudas sobre inflación, volatilidad financiera o conflictos internacionales, debido a su perfil de activo de resguardo.

El comportamiento del metal precioso también quedó condicionado por próximos indicadores económicos y por señales relacionadas con el crecimiento global.