
Paraguay proyecta para 2026 un crecimiento económico superior al 4%, mientras el Banco Central del Paraguay mantiene una estimación del 4,2% y analistas consideran que la expansión podría superar el 5%.
Desde el Viceministerio de Comercio indicaron que el desafío será trasladar ese movimiento hacia la formalización, mejores prácticas y nuevas oportunidades para las empresas medianas.
El desempeño económico está apoyado principalmente por el sector de los servicios, con participación de la manufactura y del comercio.
Este último acompaña la colocación de productos industrializados dentro del país y en mercados internacionales.
La incorporación de más negocios al sistema formal aparece como uno de los principales retos para fortalecer la actividad empresarial.
La mayor dificultad se encuentra entre las microempresas que todavía trabajan fuera de los registros oficiales.
Contar con documentación y operar dentro del circuito formal permite que una empresa pueda acceder a oportunidades comerciales que normalmente exigen registros, comprobantes y cumplimiento de requisitos administrativos.

También facilita la posibilidad de vender a mercados más competitivos, participar en cadenas de proveedores y establecer relaciones comerciales con compañías de mayor tamaño.
Entre las herramientas implementadas se encuentra la cédula mipyme, utilizada para identificar y acreditar a las micro, pequeñas y medianas empresas dentro del sistema empresarial.
La medida forma parte de las acciones orientadas a sumar más negocios al circuito formal y conectarlos con programas, beneficios y oportunidades disponibles para el sector.
La estrategia busca que la expansión de la economía no quede concentrada únicamente en las empresas grandes, sino que también alcance a emprendimientos y compañías de menor tamaño.
El acceso a recursos económicos continúa siendo el principal cuello de botella para las microempresas. Desde el sector público se trabaja con distintas instituciones para ampliar las alternativas disponibles.