
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) trabaja en un plan de evacuación para embarcaciones en el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más relevantes para el comercio global.
El operativo contempla la salida de cientos de barcos que transitan por el estrecho de Ormuz, un punto clave para el transporte de petróleo y gas a nivel mundial.
La zona concentra una parte significativa del flujo energético internacional.
La iniciativa surge en medio de un escenario de riesgo creciente en el Golfo Pérsico, donde factores geopolíticos elevan la preocupación sobre la seguridad de las rutas marítimas.
La situación llevó a organismos internacionales a activar medidas preventivas.

El plan es impulsado por agencias vinculadas a la ONU, que trabajan en coordinación con actores del sector marítimo y autoridades regionales.
El objetivo es organizar un retiro ordenado de embarcaciones en caso de que la situación se agrave.
El estrecho de Ormuz es considerado un punto crítico para el comercio internacional, ya que por allí circula una parte relevante del suministro energético.
Cualquier alteración en su operatividad puede incidir en los mercados globales.
Las autoridades avanzan en protocolos de contingencia que permitan responder ante interrupciones en la navegación.
Estas acciones buscan reducir riesgos para las embarcaciones y garantizar la seguridad en una de las rutas más transitadas del mundo.