
El oro cayó después de nuevas declaraciones del presidente de Estados Unidos sobre Irán, en medio de un mercado atento al impacto que el conflicto puede tener sobre el petróleo, la inflación y las tasas de interés.
El metal llegó a bajar hasta 1,6% y se ubicó por debajo de USD 4.050 la onza, encaminándose a su tercera jornada consecutiva de pérdidas.
La presión sobre el oro apareció luego de que se reavivaran los temores por una escalada en Medio Oriente. En ese contexto, el precio del petróleo subió y los operadores volvieron a mirar el posible efecto sobre los costos de energía.
Un aumento sostenido del crudo puede alimentar expectativas de inflación más alta, lo que a su vez podría llevar a la Reserva Federal de Estados Unidos a mantener las tasas elevadas por más tiempo.
El oro suele tener más presión cuando suben las expectativas de tasas, porque no paga intereses. Además, un dólar más firme encarece el metal para compradores que operan con otras monedas.
Los operadores de swaps pasaron a valorar en más del 30% la posibilidad de una suba de tasas en la próxima reunión de la Fed, frente a menos del 20% registrado el jueves anterior.

El oro acumula una caída de más de una quinta parte desde el inicio de la guerra de Irán a finales de febrero, tras una toma de ganancias que frenó una racha alcista de tres años.
El mercado también estará atento a las actas de la reunión de junio de la Reserva Federal, que pueden dar nuevas señales sobre el camino de las tasas de interés.
A las 11:22 en Londres, el oro al contado bajaba 1,3%, hasta USD 4.054,53 la onza.
La plata cayó 2%, hasta USD 58,77 la onza, mientras que el platino y el paladio también registraron descensos. El índice Bloomberg Dollar Spot tuvo una leve suba.