
El precio de la carne vacuna en Paraguay volvió a instalarse en el debate público por el impacto que tiene en el consumidor local, en medio de una alta orientación exportadora del sector cárnico y una fuerte concentración en la faena bovina.
La publicación señala que cerca del 90% de la producción paraguaya de carne se destina a mercados internacionales. En ese contexto, las variaciones de precios fuera del país terminan teniendo efecto en los valores que paga el consumidor local.
El planteamiento expuesto indica que, cuando aumentan los precios internacionales, crece el incentivo para exportar, se reduce la disponibilidad para el consumo interno y suben los precios dentro del mercado nacional.
Otro punto mencionado es la estructura del mercado cárnico. Datos de la Comisión Nacional de la Competencia indican que cinco frigoríficos concentran aproximadamente el 85% de la faena bovina del país.
Dentro del ranking promedio de participación de los últimos cinco años, Frigomerc SA, del grupo Minerva Foods, aparece con 38,8% del mercado. Luego se ubica Frigorífico Concepción, con 22,3%. Más atrás figuran Frigochaco, Frigochorti y Neuland, cada uno con cerca del 9%.
En el marco de este debate, también se menciona un proyecto de ley que propone establecer un margen máximo de utilidad del 10% para tres cortes populares de carne vacuna.

La iniciativa plantea limitar los márgenes de rentabilidad en productos considerados de consumo básico, sin fijar precios de manera directa. El proyecto también incluye incentivos para quienes colaboren con el Estado dentro de esta política.
La nota expone que el encarecimiento de la carne afecta el acceso de las familias paraguayas a un alimento de consumo tradicional. También menciona que existen países donde se aplican mecanismos de monitoreo de precios, análisis de márgenes y herramientas para promover competencia en mercados concentrados.