
Según un informe reciente de Insight Crime, Paraguay continúa ocupando un lugar central en la producción y distribución de marihuana dentro del circuito ilegal en América Latina y el Caribe.
El documento señala que el cannabis mantiene un rol relevante dentro de las economías ilícitas de la región, con una demanda sostenida y expansión de cultivos en distintos territorios.
El análisis ubica a Paraguay junto a Colombia entre los principales abastecedores de marihuana en el mercado regional.
En el caso paraguayo, se indica que el país mantiene esta posición desde hace más de una década, apoyado en costos de producción bajos y su proximidad a mercados de consumo.
Más del 90% de los cultivos se concentran en el noreste del territorio nacional, en zonas cercanas a la frontera con Brasil.
El modelo operativo combina la participación de pequeños productores, redes delictivas y esquemas de corrupción a nivel local.
Las plantaciones suelen estar ocultas entre otros cultivos, mientras que el traslado se realiza mediante distintos medios, incluyendo embarcaciones y camiones.
Los envíos tienen como destino principal el mercado brasileño, desde donde se distribuyen hacia grandes centros urbanos.

Durante el último periodo analizado se registraron decomisos de gran volumen, entre ellos uno cercano a 89 toneladas de marihuana prensada, considerado el mayor del que se tiene registro en el país.
El informe también menciona un antecedente reciente de 57 toneladas incautadas en un operativo anterior.
Estos datos se dan en un contexto en el que el cannabis continúa siendo uno de los segmentos más activos dentro de las actividades ilegales en la región.
El flujo de la marihuana producida en Paraguay se dirige principalmente hacia Brasil, ingresando por estados fronterizos y avanzando hacia grandes ciudades.
Las redes de distribución operan en distintos niveles, conectando zonas de producción con mercados urbanos de alto consumo.