
La producción de petróleo de la OPEP registró una caída histórica durante marzo, en medio de la guerra en Medio Oriente y las restricciones en el estrecho de Ormuz, una vía clave para el comercio energético global.
El informe señala que la producción del bloque se redujo en 7,88 millones de barriles diarios, alcanzando un nivel de 20,79 millones de barriles por día, lo que representa la mayor caída registrada desde la década de 1980.
Los principales descensos se observaron en países como Irak, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Kuwait, afectados por las limitaciones para exportar crudo desde la región.
La caída en la producción está vinculada al cierre del estrecho de Ormuz durante varias semanas, lo que dificultó la salida de petróleo hacia los mercados internacionales.
Este paso marítimo es estratégico para el comercio global, ya que concentra cerca del 20% del transporte mundial de petróleo, lo que amplifica el impacto de cualquier interrupción.

El escenario generó un aumento en los precios de productos energéticos como combustibles y derivados del petróleo, en un contexto de menor oferta disponible.
Los precios internacionales del crudo se ubicaron cerca de USD 102 por barril, reflejando la tensión en los mercados energéticos.
La OPEP ajustó a la baja sus previsiones de demanda para el segundo trimestre en 500.000 barriles diarios, aunque mantuvo sin cambios la proyección anual.