
Los inventarios mundiales de petróleo se reducen a un ritmo récord debido a la guerra contra Irán y a las interrupciones en los flujos provenientes del Golfo Pérsico.
La reducción de reservas disminuye el margen de respuesta de gobiernos e industrias frente a nuevas crisis de suministro, en un contexto marcado por el casi cierre del Estrecho de Ormuz.
Morgan Stanley estimó que las reservas globales de petróleo cayeron alrededor de 4,8 millones de barriles diarios entre el 1 de marzo y el 25 de abril.
El crudo representa cerca del 60% de esa reducción, mientras que el resto corresponde a combustibles refinados.
Goldman Sachs señaló que las existencias mundiales visibles de petróleo ya se encuentran cerca de su nivel más bajo desde 2018.
El reporte también menciona que los inventarios funcionan como amortiguadores del sistema petrolero mundial, pero no pueden utilizarse por completo, debido a que existe un nivel mínimo necesario para que oleoductos, tanques y terminales operen correctamente.

Los puntos de mayor tensión inmediata se ubican en países asiáticos dependientes de importaciones de combustible.
Comerciantes y analistas mencionan a Indonesia, Vietnam, Pakistán y Filipinas entre los mercados con mayores preocupaciones, mientras que economías más grandes como China mantienen niveles más cómodos por ahora.
En Europa, la atención está puesta en el combustible para aviones, especialmente por la cercanía de la temporada de vacaciones de verano.
Las existencias en el centro de almacenamiento de Ámsterdam-Rotterdam-Amberes cayeron cerca de un tercio desde el inicio de la guerra y alcanzaron su nivel más bajo en seis años.
Estados Unidos viene actuando como proveedor de último recurso y sus inventarios de crudo y combustibles se ubican por debajo de promedios históricos.
Las reservas estadounidenses de destilados se encontraban en su punto más bajo desde 2005, mientras que las de gasolina rondaban sus niveles estacionales más bajos desde 2014.

El conflicto ya impulsó los precios físicos del crudo y de combustibles clave.
Bloomberg señala que esta situación amenaza con mayor inflación, riesgo de recesión mundial, escasez de gas licuado de petróleo en India, cancelaciones de vuelos y aumento de costos de gasolina para conductores estadounidenses.