
La Cámara Paraguaya de la Industria del Hormigón Elaborado (CAPIHE) cuestionó la posibilidad de aumentar impuestos como mecanismo para conseguir mayores recursos destinados al sistema público de salud. El debate incluye una propuesta para llevar el Impuesto a la Renta Personal (IRP) del 10% al 14%, además de elevar el Impuesto a la Renta Empresarial (IRE) del 10% al 15% y analizar modificaciones en el IVA.
El planteamiento tributario surgió durante las conversaciones alrededor de las demandas del sector médico y contempla una estimación de aproximadamente USD 700 millones adicionales de recaudación mediante el ajuste del IRP. También quedó abierta la discusión sobre otros tributos que alcanzan tanto a empresas como a consumidores.
Desde CAPIHE señalaron que una modificación de las tasas impositivas podría incidir en uno de los factores utilizados por Paraguay para captar capital extranjero, particularmente la estabilidad de las condiciones fiscales para proyectos que se desarrollan durante 10 o 15 años.
El gremio sostuvo que los inversionistas que operan mediante regímenes como la maquila u otros incentivos analizan las condiciones tributarias a largo plazo antes de colocar capital en el país.
La discusión también se extiende a la manera en que el Estado administra los ingresos que ya posee. Desde el sector empresarial plantean que cualquier eventual modificación tributaria debería ir acompañada de una revisión del gasto público y del uso de los recursos disponibles.

Además de los cambios planteados para el IRP y el IRE, dentro del debate apareció la posibilidad de revisar el Impuesto al Valor Agregado (IVA), un tributo que alcanza de manera más amplia al consumo.
La propuesta todavía forma parte de una discusión sobre alternativas para obtener fondos adicionales para salud. Al mismo tiempo, la posición actualmente expresada desde el Poder Ejecutivo se mantiene contraria a elevar las tasas impositivas.
CAPIHE también vinculó la discusión tributaria con el escenario energético de Paraguay hacia 2030, periodo en el que el país deberá enfrentar cambios relacionados con la disponibilidad de excedentes de Itaipú mientras continúa aumentando el consumo interno de electricidad.