El gobierno de Estados Unidos ha decidido pausar el envío de asistencia militar a Ucrania, de acuerdo con información proporcionada por un alto funcionario del Departamento de Defensa.
La medida se mantendrá hasta que la administración evalúe el nivel de compromiso de las autoridades ucranianas con los esfuerzos de paz.
La suspensión afecta a todo el equipo militar estadounidense que aún no ha llegado a Ucrania, incluidos armamentos en tránsito por aire y mar y aquellos que se encuentran en zonas de almacenamiento en Polonia.
La orden fue emitida por el presidente de Estados Unidos y ejecutada a través del secretario de Defensa.
Tras la decisión, varios aliados europeos han comenzado a analizar alternativas para garantizar el suministro de armamento a Ucrania.
Sin embargo, han señalado que las capacidades de producción de algunos países son limitadas en comparación con las provisiones provenientes de Estados Unidos.
La administración estadounidense cuenta con un remanente de 3.850 millones de dólares en financiamiento militar aprobado en el período anterior.
No se ha confirmado si esos fondos serán utilizados para nuevas entregas a Ucrania, en un contexto en el que el país también busca reponer su propio inventario de armamento.