
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, anunció una tregua para el 6 de mayo, dejando en manos de Rusia la posibilidad de prolongar el cese de hostilidades.
El cese de las acciones militares fue planteado para entrar en vigencia desde la medianoche entre el 5 y el 6 de mayo, con la intención de frenar temporalmente los enfrentamientos.
Zelenski señaló que la medida se basa en la necesidad de priorizar la vida humana por encima de cualquier contexto político o conmemorativo.
El mandatario ucraniano instó a Moscú a adoptar la misma postura y acompañar el alto el fuego, planteando que la tregua puede sostenerse si existe una respuesta equivalente del lado ruso.
El planteamiento deja abierta la posibilidad de extender la pausa en los combates dependiendo de la decisión del Kremlin.

Horas antes, el Ministerio de Defensa de Rusia había anunciado un cese de hostilidades para los días 8 y 9 de mayo, en el marco de la conmemoración del Día de la Victoria.
Moscú expresó su intención de que Ucrania respete ese periodo de tregua, en coincidencia con las celebraciones previstas en territorio ruso.
La tregua anunciada por Ucrania introduce un nuevo escenario dentro del conflicto, donde la continuidad del alto el fuego dependerá de las decisiones que adopte Rusia.