
Visa informó que presentó una nueva herramienta destinada a que bancos y empresas financieras puedan crear, enviar y administrar stablecoins desde una sola plataforma. El sistema busca concentrar operaciones que actualmente requieren distintas soluciones y permitir que los tokens circulen mediante redes blockchain.
La denominada Visa Stablecoin Platform comenzó a implementarse en etapa de prueba con un grupo seleccionado de clientes.
En su primera fase trabajará con Open USD, una moneda digital vinculada al dólar que será emitida por el consorcio Open Standard.
La plataforma fue diseñada para que las entidades puedan poner en circulación sus propias monedas estables, transferirlas y controlar las operaciones desde un mismo espacio.
Visa plantea integrar estas funciones con los controles y la infraestructura que ya utiliza dentro del mercado de pagos.
Las stablecoins son activos digitales creados para conservar un valor cercano al de monedas tradicionales, principalmente el dólar. Su utilización permite realizar transferencias durante las 24 horas y todos los días de la semana, sin depender únicamente de los horarios bancarios.
La presentación ocurre mientras entidades financieras tradicionales, compañías de pagos y fintechs preparan servicios apoyados en blockchain. Los cambios regulatorios registrados en Estados Unidos también ampliaron el interés por este tipo de tecnología.

Visa viene desarrollando infraestructura relacionada con monedas estables y ahora busca ofrecer una herramienta que abarque desde la emisión hasta la administración de los fondos digitales.
La llegada de la nueva plataforma fue interpretada por el mercado como un aumento de la competencia. Las acciones de Circle, empresa emisora de USDC, llegaron a caer hasta 6%, mientras que Coinbase retrocedió 4,5% durante la jornada.
En sentido contrario, los títulos de Visa avanzaron cerca de 2% después de conocerse el lanzamiento. Circle y Coinbase mantienen una alianza vinculada a USDC, que ocupa el segundo lugar entre las stablecoins con mayor circulación, detrás de USDT.
Open Standard cuenta con el respaldo de Visa, BlackRock, Alphabet y Coinbase. Su propuesta contempla eliminar las comisiones cobradas por emitir y canjear Open USD, además de entregar a los socios distribuidores casi todos los ingresos producidos por las reservas.
Este modelo busca atraer a bancos, plataformas de intercambio y empresas de pagos. De alcanzar una adopción amplia, una parte mayor del dinero generado por las stablecoins podría quedar en manos de quienes las distribuyen y no solamente de las compañías responsables de emitirlas.
El valor conjunto de estos activos digitales ya supera los USD 310.000 millones. Morningstar proyecta que la cantidad en circulación podría alcanzar USD 1,45 billones para 2035, impulsada por transferencias internacionales, remesas y otros medios de pago.