
Una presentación judicial de Apple acusa a OpenAI de obtener de manera sistemática información reservada relacionada con productos que todavía no fueron lanzados.
El reclamo podría afectar desde ahora los planes de contratación y desarrollo de la compañía de inteligencia artificial, que trabaja en una familia de equipos físicos y mantiene como objetivo de largo plazo competir con el iPhone.
Apple sostiene que OpenAI pidió a antiguos trabajadores y posibles candidatos datos vinculados con proyectos internos.
ambién afirma que algunos nuevos empleados habrían recibido indicaciones para evitar determinados controles de seguridad utilizados por el fabricante de teléfonos.
La demanda solicita una indemnización económica, el fin de las prácticas denunciadas y la destrucción de cualquier archivo considerado propiedad exclusiva de Apple.
Aunque una resolución judicial podría tardar meses o años, el proceso ya puede generar controles adicionales dentro de OpenAI.
OpenAI rechazó las acusaciones y manifestó que no tiene interés en los secretos comerciales de otras empresas. La compañía indicó que continuará enfocada en el desarrollo de sus propias tecnologías.
OpenAI ya reúne a más de 400 exempleados de Apple, después de contratar personal procedente de las áreas encargadas del iPhone, Apple Watch, AirPods y otros productos. La salida de ingenieros llegó a obligar a Apple a reconstruir partes de algunos equipos y a ofrecer pagos adicionales para retener trabajadores.
El juicio podría hacer que empleados y candidatos sean más cuidadosos al conversar sobre su experiencia anterior.
También puede sumar revisiones legales, capacitaciones internas y nuevas reglas para evitar que la información protegida se mezcle con el trabajo desarrollado por OpenAI.

OpenAI considera que todavía puede presentar su primer aparato durante 2026 y lanzarlo al mercado en 2027, aunque ese cronograma podría modificarse después de revisar los argumentos incluidos en la demanda. El producto inicial no sería necesariamente un teléfono inteligente.
La empresa examinó diferentes formatos, incluidos altavoces inteligentes y dispositivos que se llevan puestos. La intención sería comenzar con un equipo más sencillo antes de avanzar hacia un posible rival directo del iPhone.
El efecto de la disputa podría extenderse a las fábricas y empresas que suministran piezas para productos electrónicos. Algunos proveedores podrían mostrarse cautelosos antes de trabajar con OpenAI para no comprometer sus relaciones comerciales con Apple ni quedar involucrados en el proceso judicial.