
Los contratos internacionales de petróleo volvieron a subir este miércoles luego de una nueva ronda de enfrentamientos entre Estados Unidos, Irán y fuerzas aliadas en Medio Oriente. El movimiento llevó al Brent por encima de USD 88 por barril y devolvió al centro de la atención las rutas marítimas utilizadas para transportar una parte importante de los hidrocarburos del mundo.
El mercado reaccionó ante los ataques registrados en distintos puntos de la región y las dudas sobre la circulación de embarcaciones por el estrecho de Ormuz y el mar Rojo. Ambos corredores son observados de cerca por comerciantes e inversores debido al volumen de petróleo y gas que pasa por ellos.
El contrato del Brent con entrega en septiembre avanzó 5,3% y alcanzó USD 88,51 por barril durante las operaciones en Londres. En paralelo, el WTI estadounidense subió 4,9% hasta USD 83,17.
La recuperación apareció después de tres jornadas consecutivas de retroceso. Durante julio, el precio internacional del crudo llegó a moverse dentro de una diferencia de casi USD 32 por barril, en medio de cambios constantes entre avances diplomáticos y nuevos enfrentamientos.
La semana pasada, los contratos habían superado los USD 100, pero retrocedieron posteriormente cuando disminuyó la intensidad de los ataques. La nueva escalada volvió a cambiar la dirección del mercado.
El estrecho de Ormuz concentraba antes del conflicto aproximadamente una quinta parte del movimiento mundial de petróleo y gas.
La posibilidad de que el tránsito sea limitado, interrumpido o sometido a nuevos cobros mantiene bajo presión a las compañías navieras.
Los precios ampliaron su avance luego de conocerse que el grupo hutí de Yemen evaluaba exigir pagos a las embarcaciones que atraviesan el mar Rojo. Irán también planteó condiciones sobre el control de las vías de entrada y salida del estrecho de Ormuz.

A esto se sumaron nuevos reportes de ataques contra fuerzas estadounidenses y embarcaciones petroleras. El Comando Central de Estados Unidos comunicó que interceptó una ofensiva contra sus tropas, mientras que la agencia estatal iraní IRIB informó sobre acciones militares en Jordania y el oeste de Irán.
Las variaciones del crudo pueden trasladarse a productos derivados como gasolina, diésel y combustibles utilizados en el transporte y la producción. Por ese motivo, el nuevo salto del petróleo agrega presión al análisis que realizan los bancos centrales sobre la inflación.
La Reserva Federal de Estados Unidos debía resolver este miércoles el futuro de las tasas de interés. La evolución de la energía forma parte de esa discusión debido a su impacto sobre los costos para empresas y consumidores.
Los inversores también siguen las negociaciones diplomáticas destinadas a detener la guerra. Sin embargo, la continuidad de los ataques y las dudas sobre el tránsito marítimo mantienen la atención puesta en la disponibilidad de petróleo dentro del mercado internacional.