Estados Unidos confirmó la aplicación de nuevos aranceles a las importaciones de Canadá, México y China, lo que provocó respuestas comerciales por parte de estos países.
Según lo anunciado, los aranceles estadounidenses incluyen un 25% sobre la mayoría de los productos canadienses y mexicanos y un incremento del cargo a China del 20%.
Canadá aplicó gravámenes escalonados a productos de Estados Unidos por un valor de USD 107.000 millones, mientras que China estableció aranceles de hasta 15%, principalmente sobre productos agrícolas procedentes de Estados Unidos.
Desde el gobierno de México se adelantó que también se implementarán medidas en respuesta a la decisión estadounidense.
Tras la confirmación de los aranceles, los mercados financieros registraron variaciones. En la apertura de la jornada en Nueva York, el S&P 500 cayó un 0,8%, el Nasdaq 100 perdió un 0,7% y el Dow Jones retrocedió un 0,8%.
Según un informe del Laboratorio de Presupuesto de Yale, el aumento de los aranceles llevó los gravámenes de importación a su nivel más alto desde 1943, lo que podría representar costos adicionales de hasta US$2.000 por hogar en Estados Unidos.
El documento también señala que un crecimiento económico más lento podría derivarse de estas medidas si otros países continúan con represalias.
El gobierno estadounidense anunció que en abril se implementarán aranceles recíprocos a todos los socios comerciales que mantengan barreras o gravámenes a productos de Estados Unidos.
También se aplicará un 25% de aranceles a sectores como automóviles, semiconductores y productos farmacéuticos.