
La población residente de Cuba bajó hasta 9,4 millones de personas al cierre de 2025, de acuerdo con el informe anual de la Oficina Nacional de Estadística e Información de Cuba. El total representa una reducción de 3% frente a 2024 y una caída de 16% en comparación con una década atrás, cuando la isla tenía alrededor de 11,2 millones de habitantes.
La disminución está relacionada con la combinación de menos nacimientos, más fallecimientos y una salida sostenida de personas hacia otros países. En diez años, Cuba perdió aproximadamente 1,8 millones de residentes.
Durante 2025 se registraron 68.064 nacimientos y 136.214 fallecimientos, lo que dejó una diferencia de más de 68.000 personas entre ambos datos.
El escenario cambió frente a 2015, cuando la cantidad de recién nacidos todavía superaba a la de fallecidos en más de 25.000 personas. La reducción de la natalidad y el aumento de las defunciones ampliaron la diferencia natural de la población durante el último año.

La salida migratoria neta alcanzó las 245.264 personas durante 2025, una cifra cercana a diez veces el promedio anual observado una década atrás.
Una parte importante de quienes emigran son jóvenes que buscan trabajo y otras oportunidades fuera del país. Este movimiento también está modificando la composición por edades de la población que permanece en Cuba.
La edad media de los habitantes cubanos se ubica actualmente en 43 años, frente a los aproximadamente 40 años registrados en 2015.
El envejecimiento avanza mientras se reduce el número de nacimientos y salen personas en edad laboral. Esto deja una proporción menor de habitantes jóvenes dentro de la población total y una presencia creciente de adultos mayores.
La disminución poblacional ocurre en medio de una crisis marcada por apagones, aumentos en los precios de los alimentos y dificultades para conseguir combustible.