
El gobierno de Ecuador anunció que incrementará del 30% al 50% la denominada “tasa de seguridad” aplicada a productos provenientes de Colombia, medida que regirá desde el 1 de marzo.
La disposición fue comunicada por el Ministerio de Producción, Comercio Exterior e Inversiones, que argumentó criterios vinculados a la seguridad nacional y a la cooperación en la frontera común.
El anuncio se produce luego de que Colombia impusiera aranceles del 30% a más de 60 bienes ecuatorianos, entre ellos azúcar, frutas y productos industriales.
La controversia comercial se intensificó en las últimas semanas con decisiones adicionales, incluyendo la suspensión de la venta de energía desde Colombia hacia Ecuador y el aumento de tarifas vinculadas al transporte de crudo colombiano hacia el puerto de Esmeraldas.
Desde Quito se indicó que el ajuste en la tasa responde a la necesidad de fortalecer la corresponsabilidad en la lucha contra el narcotráfico y otras actividades ilícitas en la frontera.

La zona limítrofe entre ambos países, de aproximadamente 600 kilómetros, ha sido históricamente un punto sensible en materia de seguridad y comercio.
En febrero se conocieron gestiones diplomáticas orientadas a reducir la tensión bilateral, incluyendo contactos con autoridades de Estados Unidos.
No obstante, las medidas adoptadas en ambos lados reflejan un escenario de creciente fricción comercial entre las dos economías andinas.