Según información publicada por la justicia boliviana, se mantiene vigente la orden de captura contra el expresidente Evo Morales, quien fue declarado en rebeldía en enero.
Además, se dispuso el congelamiento de sus cuentas bancarias tras su ausencia en una audiencia cautelar por un caso de trata de personas y estupro.
El ministro del Gobierno de Bolivia indicó que la Policía ya cuenta con una orden de operaciones para proceder con la detención.
Sin embargo, señaló que la ejecución dependerá del "momento y lugar precisos" con el fin de evitar posibles enfrentamientos.
Autoridades gubernamentales declararon que se mantiene una vigilancia sobre los movimientos del exmandatario en la región del trópico de Cochabamba.
Afirmaron que cualquier acción se tomará en función del desarrollo de los hechos.
El expresidente rechazó las acusaciones y afirmó que se trata de una estrategia política en su contra para impedir su participación en las próximas elecciones presidenciales.
Morales ha manifestado su intención de postularse fuera del Movimiento al Socialismo, partido que actualmente respalda al presidente Luis Arce.
El empresario Marcelo Claure, exjefe de operaciones del grupo Softbank, declaró públicamente que está considerando ofrecer una recompensa de un millón de dólares por la captura de Morales.
Posteriormente, el expresidente respondió a estas declaraciones a través de un programa de radio.