
La Industria Nacional del Cemento (INC) volvió a modificar el esquema de su deuda vinculada a bonos emitidos en 2014, luego de varios años sin cumplir con los compromisos. La medida fue formalizada mediante un decreto del Poder Ejecutivo que redefine el calendario de pagos ante limitaciones financieras de la estatal.
Registros oficiales indican que la empresa estatal acumuló obligaciones pendientes por más de USD 6 millones, correspondientes a intereses no abonados durante varios años.
El nuevo plan establece pagos mensuales de aproximadamente USD 75.181 desde abril de 2026. Posteriormente, estos montos aumentarán a USD 291.374 desde 2028 y a USD 408.700 desde 2029, extendiéndose el cronograma hasta el año 2044.
El esquema vigente contempla que la amortización del capital comience recién en agosto de 2035, con desembolsos anuales cercanos a USD 6,7 millones. El total a cubrir por este concepto asciende a USD 67 millones.
Este diferimiento traslada el mayor peso de la deuda hacia los próximos años, dentro de un plan de pagos de largo plazo.

Datos oficiales confirman que los pagos de intereses estuvieron interrumpidos entre el segundo semestre de 2018 y 2023, periodo en el que no se cumplieron distintos esquemas establecidos previamente mediante decretos.
La reprogramación actual surge tras evaluar la imposibilidad de regularizar de forma inmediata las obligaciones acumuladas junto con los pagos corrientes.
Con el ajuste aprobado, la estatal iniciará nuevamente los pagos a partir de abril de 2026 bajo las nuevas condiciones establecidas.
El plan contempla una reorganización integral de los compromisos financieros, con incrementos progresivos en los montos y una extensión significativa en los plazos de cumplimiento.