La Policía Federal de Brasil, en conjunto con el Ministerio Público del Estado, llevó a cabo un operativo con el objetivo de desarticular una red de lavado de dinero presuntamente vinculada a un grupo criminal.
La investigación identificó el uso de empresas financieras digitales para realizar transacciones y ocultar el origen de los fondos, según informaron las autoridades en un comunicado.
El procedimiento incluyó la ejecución de una orden de prisión preventiva en São Paulo y diez órdenes de allanamiento en diferentes domicilios ubicados en São Paulo, Santo André y São Bernardo do Campo.
Además, el Tribunal determinó la congelación de fondos en ocho cuentas bancarias y la suspensión temporal de las actividades económicas de las entidades investigadas.
Según informes de medios locales, las fintechs involucradas en la investigación ya habían sido señaladas en otras oportunidades por presuntos vínculos con el crimen organizado.
La investigación se inició a partir de declaraciones realizadas por un colaborador que fue asesinado en noviembre del año pasado.
El grupo criminal involucrado en el caso surgió hace tres décadas en las cárceles de São Paulo y actualmente tiene presencia en distintos países de Sudamérica, incluyendo Paraguay y Bolivia.
De acuerdo con la Fiscalía de São Paulo, la organización mantiene alianzas con redes criminales de Italia, los Balcanes y África.