
El Instituto de Previsión Social mantiene una importante parte de sus recursos financieros colocada en Certificados de Depósitos de Ahorro, con una fuerte participación de un grupo reducido de entidades.
Datos de la previsional muestran que, al cierre del primer semestre de 2026, los CDA en moneda local alcanzaban ₲ 7,76 billones, equivalentes a unos USD 1.300 millones, mientras que las colocaciones directamente en dólares sumaban USD 126.988.750.
La distribución de los fondos muestra que cuatro entidades reúnen alrededor de siete de cada diez guaraníes colocados en CDA por el IPS. Sudameris Bank concentra ₲ 1,605 billones, Ueno Bank ₲ 1,577 billones, el Banco Nacional de Fomento ₲ 1,185 billones y Banco Continental ₲ 1,071 billones.
Aunque la institución mantiene inversiones en distintas entidades financieras, el peso del dinero no se reparte de manera uniforme entre ellas. La mayor parte de la cartera queda así concentrada en un grupo reducido de bancos.
En las colocaciones denominadas en moneda estadounidense se observa una estructura similar. Ueno Bank concentra USD 27,427 millones, Zeta Banco USD 25,7 millones, Banco Basa USD 22,9 millones y Continental USD 18,731 millones. Juntos representan aproximadamente el 75% de los CDA en dólares del IPS.
La cartera en moneda local registra un rendimiento promedio ponderado de 9,59%, mientras que en dólares el promedio se ubica en 6,54%. En guaraníes, las tasas informadas van desde 5,77% hasta 11,45%, dependiendo de la entidad financiera.

El plazo promedio de las inversiones en moneda nacional ronda los cinco años, aunque el tiempo restante promedio hasta el vencimiento se reduce a 1,61 años. Esto implica que una parte del volumen colocado deberá atravesar decisiones de renovación o nueva colocación a medida que finalicen los CDA actualmente vigentes.
El volumen involucrado coloca en el centro de la administración de estos recursos aspectos como las tasas, los plazos, la liquidez, los vencimientos y la distribución del dinero entre entidades, especialmente ante la cantidad de fondos que irán llegando a término durante los próximos años.