
La Kuwait Petroleum Corporation y autoridades kuwaitíes informaron que una nueva ofensiva iraní alcanzó instalaciones estratégicas del país, luego de otra ronda de ataques ejecutados por Estados Unidos contra territorio iraní. El aeropuerto de Kuwait suspendió sus operaciones, mientras una instalación petrolera sufrió daños materiales importantes, fue evacuada y dejó varias personas heridas.
El episodio formó parte de uno de los ataques más intensos recibidos por Kuwait desde el comienzo del conflicto en Medio Oriente. Las alertas sonaron en varias oportunidades desde la madrugada mientras las autoridades evaluaban los daños.
La aerolínea estatal reprogramó la mayor parte de sus vuelos debido al cierre temporal del aeropuerto. Al mismo tiempo, equipos de emergencia trabajaron para controlar incendios en una central eléctrica y una planta desalinizadora alcanzadas durante la ofensiva.
El Gobierno de Kuwait sostuvo que los ataques repetidos contra instalaciones esenciales ponen en riesgo a la población y afectan bienes de uso civil. La infraestructura energética y de abastecimiento de agua quedó en el centro de la nueva escalada.
El Comando Central de Estados Unidos comunicó que sus fuerzas atacaron durante la noche instalaciones de vigilancia, centros logísticos militares, depósitos subterráneos de armamento y capacidades marítimas iraníes.
Tras esas operaciones, Irán amplió sus represalias contra posiciones estadounidenses e infraestructura ubicada en Kuwait y otros países de la región.
Los intercambios dejaron de concentrarse solamente en objetivos militares y comenzaron a alcanzar puentes, puertos y servicios públicos.

La intensificación del conflicto volvió a impactar en el mercado energético. El petróleo Brent avanzó alrededor de 4,6% y cerró cerca de USD 88 por barril, en medio de las dudas sobre el suministro y la circulación marítima por el estrecho de Ormuz.
Irán continúa exigiendo autorización a los barcos que atraviesan esa ruta, considerada central para el transporte mundial de petróleo y gas. Al menos 35 embarcaciones atacadas desde marzo transportaban alguno de estos productos.
Los ataques registrados durante la última semana redujeron las posibilidades de regresar al acuerdo alcanzado el mes anterior, que buscaba normalizar el tránsito marítimo y abrir un camino hacia conversaciones de largo plazo.
China y Pakistán pidieron a Estados Unidos e Irán detener las hostilidades y retomar el diálogo, mientras continúa la preocupación por una nueva ampliación de las operaciones militares en el Golfo.