
Dos terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 sacudieron Venezuela el miércoles 24 de junio y dejaron un balance preliminar de al menos 235 personas fallecidas y 4.300 heridas, de acuerdo con las cifras oficiales divulgadas durante la jornada del viernes.
Las operaciones de búsqueda continúan en las zonas afectadas, mientras las autoridades trabajan en la evaluación de los daños y coordinan la llegada de asistencia internacional.
El reporte oficial señala que 157 personas siguen desaparecidas y otras 200 permanecían atrapadas en estructuras dañadas.
Los equipos de emergencia continúan las tareas de localización y rescate en diferentes puntos del país.
Además, 2.927 familias quedaron damnificadas como consecuencia de los movimientos sísmicos y de los daños registrados en viviendas y edificios.
Las autoridades identificaron 250 edificios con daños estructurales y ocho hospitales afectados. Algunos centros sanitarios tuvieron que evacuar a pacientes y trabajadores debido a las condiciones de sus instalaciones.
La Guaira fue señalada como una de las zonas con mayor nivel de afectación. Allí, más de 100 edificios colapsaron y fueron desplegados equipos de maquinaria pesada para apoyar las operaciones de rescate y recuperación.

La Organización Internacional para las Migraciones, dependiente de las Naciones Unidas, estimó que hasta 6,76 millones de personas pudieron verse afectadas por los terremotos.
La cifra incluye aproximadamente dos millones de habitantes de Caracas. El organismo indicó que los daños en infraestructura dificultan el acceso a servicios básicos y que las estimaciones podrían cambiar a medida que avance la evaluación.
Durante la madrugada del viernes comenzaron a ingresar al país rescatistas, insumos médicos y materiales de emergencia enviados desde diferentes naciones.
Un equipo procedente de Alemania llegó con especialistas y suministros, mientras Suiza movilizó 80 rescatistas, ocho perros de búsqueda y 18 toneladas de materiales para colaborar con las tareas de salvamento.
También se anunciaron nuevas entregas de ayuda mediante aviones sanitarios y el envío de equipos especializados para localizar personas en las estructuras afectadas.
Estados Unidos anunció apoyo para las tareas de socorro y autorizó temporalmente transacciones relacionadas con la ayuda humanitaria destinada a Venezuela.