
El Consejo de Notarios Públicos del Paraguay y el Colegio de Escribanos del Paraguay señalaron que, a más de cinco meses de la puesta en marcha del Registro Unificado Nacional (RUN), la integración entre Registros, Catastro y Agrimensura todavía no logra verse en una mayor eficiencia operativa para los trámites inmobiliarios.
El RUN fue creado por la Ley 7424/25 y reglamentado en enero de 2026. La medida reunió bajo una misma estructura a la Dirección General de los Registros Públicos, el Servicio Nacional de Catastro y el área de Agrimensura y Geodesia del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones.
Sin embargo, los gremios de escribanos sostienen que la unión administrativa todavía no se traduce en una base de datos integrada ni en un circuito único de gestión. En la práctica, varios procedimientos siguen funcionando con pasos separados y con sistemas heredados.
Uno de los casos mencionados es la certificación catastral-registral. Aunque el pedido ingresa mediante una ventanilla única, el expediente todavía atraviesa traslados físicos entre sedes para su revisión catastral y registral.

Los escribanos advierten que esta dinámica extiende los plazos y agrega riesgos vinculados al movimiento físico de documentos. La situación también se repite en el interior del país, donde los expedientes deben pasar por distintas oficinas regionales antes de concluir el trámite.
Otro punto señalado es que algunos procesos que antes podían gestionarse de forma simultánea y digital ahora requieren intervenciones consecutivas y, en ciertos casos, presenciales.
De acuerdo con lo expuesto por los gremios, certificados que anteriormente podían obtenerse en alrededor de 10 días corridos ahora tienen un plazo de 15 días hábiles, lo que puede superar las tres semanas en la práctica.
Los escribanos sostienen que la modernización del RUN no debe medirse solo por la reorganización institucional, sino por mejoras visibles en los tiempos de respuesta, la previsibilidad y el seguimiento de los trámites.